Jeff Soto en París
enero 12, 2012

Esto del arte urbano tiene su qué, gente pintando paredes con una excusa más o menos social o subversiva… la policía persiguiéndoles, el establishment rabioso por la influencia de gente como Shepard Fairery o Banksy en campañas electorales que estimaban tan anodinas como de costumbre… pero a veces además hay locos románticos capaces de coger unas tizas, plantarse en el metro de París y crear absoluta belleza efímera, tan frágil como inspiradora, que evoca que el mundo puede ser un lugar maravilloso, que casi siempre menos es más, que las mejores cosas de la vida son gratis y que los detritus que nos pretenden hacer tragar como nuestra nueva dieta recortada se la pueden introducir por el más estrecho de sus túneles… seguramente hoy algún mandamás del Metro parisino habrá hecho borrar la pintada (o no , ves a saber) pero no me quita nadie el placer de compartirlo con los que pasen por aquí.


